Entrevista a Xisco Segura: “Bruno y Mateo estarán a la defensiva desde el primer momento”

El actor dará vida a Bruno, un psicólogo que llegará a San martín del Sella junto a su familia.

Xisco Segura se une esta temporada al reparto de ‘Doctor Mateo’ junto a Xavi Mira, Manuel Galiana y César Vea. El actor interpretará a Bruno, el nuevo “enemigo” de Mateo en las nuevas entregas de la serie.

Xisco dará vida a un psicólogo con una familia neo hippy compuesta por su mujer, Amaranta (de unos 30 y tantos) y su hijo, Crepúsculo (8 años). El clan llegará al pueblo dispuesto a establecerse y llevar una vida al margen del sistema. Bruno diagnosticará una enfermedad del comportamiento del médico de San Martín y tratará de emplear sistemas pocos ortodoxos para corregir su conducta.

¿Cómo es Bruno, tu personaje en ‘Doctor Mateo’?
Es un psicólogo de terapias alternativas. Es algo así como un psicoterapeuta, pero clínicamente más cercano a la psicología que a la terapia. Bruno está casado con Amaranta y tiene un hijo que se llama Crepúsculo. Los tres irán a vivir a San Martín del Sella porque quieren salir de la ciudad y llevar una vida más natural y alternativa. Allí será donde Bruno comenzará a trabajar e investigar sobre una enfermedad llamada el Síndrome de Asperger, y claro al conocer a Doctor Mateo, lo primero que piensa es que padece esta enfermedad.

¿Habrá enfrentamiento entre Bruno y Mateo?
Si, habrá conflicto entre los dos, pero no será personal, sino empírico. Será un enfrentamiento para determinar si es mejor la medicina tradicional que representa Mateo o la medicina alternativa que defiende Bruno. Ambos estarán a la defensiva.

Mateo no cree en la homeopatía ni en la terapia y su forma de ver las cosas se aproximan más a las de un científico, mientras que Bruno es mas psicólogo que otra cosa. Pese a ver las cosas desde un punto de vista científico, siempre tiende a inclinarse por la alternativa. Pese a todo, Bruno intentará buscar la manera de ayudar a Mateo.

¿Por qué te inclinas tú, por la medicina de Bruno o por la medicina de Mateo?
Sinceramente, depende del mal. Yo me decanto por las dos medicinas. Me gusta la homeopatía e intento evitar los medicamentos, pero también me gusta consultar a profesionales del otro campo.

¿Cómo paciente como eres?
Muy sufrido la verdad. No suelo quejarme. Cuando tengo fiebre, hago cama, me callo tranquilamente, no molesto y me pongo en un rincón. Sinceramente, creo que me porto muy bien.

¿Acudirías a la consulta de Mateo? ¿Te fiarías de él?
Si, claro. Mateo es una eminencia en el mundo de la medicina. Es un médico fantástico y admirable, ya que por sus propias convicciones decide ser un médico de familia y hacerse cargo de todo un pueblo.

¿Te sentarías en el diván de Bruno?
Si, claro que me sentaría. Bruno es un tío con mucho sentido del humor, un espíritu libre. Por eso se enfrenta a Mateo, porque no tiene respeto a lo que clínicamente se debe tener respeto, es todo lo contrario.

¿Cómo es rodar en Lastres?
La verdad que es extraordinario. Es un pueblo precioso y maravilloso. La gente es muy simpática y nos acogió muy bien. Son personas muy respetuosas, no hemos tenido ningún problema. Además, se han adaptado muy bien al rodaje. En más de una ocasión, Gonzalo de Castro ha tenido que grabar alguna escena rodeado de más de ochenta personas, y todas ellas han permanecido en el más absoluto silencio. También he de decir que son unos privilegiados, pueden ver como se rueda una serie, la cantidad de trabajo que conlleva y toda la gente que está detrás.

¿Crees que Mateo y Adriana terminarán juntos?
Esa es la pregunta del millón. La verdad que no lo se, pero si ya en la primera temporada el público pudo ver cosas maravillosas, que esperen a ver la segunda. Si ya había un feeling y una complicidad fuera de límite entre los dos, pueden sorprenderse está temporada.

 

Xisco Segura

 

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Entrevista a Gonzalo de Castro

Entrevista a Natalia Verbeke

Entrevista a Rosario Pardo

Gonzalo de Castro: “Hemos hecho una temporada mucho más ágil, fresca y dinámica”

Gonzalo de Castro, protagonista de ‘Doctor Mateo’, nos desvela las novedades de la segunda temporada que se estrena este domingo.

¿Cómo afrontas la segunda temporada de ‘Doctor Mateo’?
Con mucha ilusión, con ganas y con la esperanza de que la serie no solo continúe sino que establezca ‘una pica en Flandes’ (risas), pero con la certeza de que se ha mejorado todo, tramas, guiones… y esperamos que eso le guste a la gente.

¿Qué va a ser de Mateo esta temporada?
Empieza con el miedo metido en el cuerpo porque no sabe si sabrá o no gestionar sus emociones dado su analfabetismo emocional (risas). Es un señor que no coge las coordenadas de la vida y no sabe como afrontar su enfermedad y su patología, la hemofobia o miedo a la sangre, y todo eso se cruza con el resto de las tramas. Esa es la columna vertebral de la temporada.

¿Qué diferencias has encontrado entre el rodaje de la primera temporada y el de la segunda?
Creo que hemos mejorado en todo. Hemos mejorado en cuanto a guión en el sentido que se han eliminado páginas y eso significa quitar horas de rodaje. Yo siempre digo que las segundas temporadas valen para mejorar la primeras, a ‘Doctor Mateo’ le hemos cortado el pelo, le hemos dado brillantina y hemos hecho una temporada mucho más ágil y fresca, más dinámica. Otra de las diferencias es que en la primera todo el peso de la trama caía en Mateo y en esta se va a ver que el resto de los co-protagonistas de la serie van también son importantes. Se verá el mundo de Carol, de Tom o de Elena la panadera y descargará de ese peso que tenía Mateo en la trama principal.

¿Cómo va a afrontar Mateo la llegada al pueblo de Bruno, el psicólogo?
Lo que pasa es que Mateo no conoce a Bruno, el personaje que interpreta Xisco Segura, y, por supuesto, le tiene ‘olfatear’ para conocerle. Creo que no es su enemigo, es alguien al que tratará con distancia. Bruno es un psiquiatra muy profesional y por tanto un tipo que te puede hacer daño y al que hay que darle una distancia prudencial. Ya veremos como terminan y si Mateo se sienta en su diván o no.

¿Y la de la familia de Adriana?
La familia de Adriana es muy divertida, con un estilo muy napolitano (risas). Tiene una presencia masculina muy importante, con un padre central que controla a la familia. Se descubrirá cómo es la familia de Adriana y, de paso, a ella. Será difícil para Mateo porque son roles masculinos que él detesta y hay alguna secuencia en que se le puede ver incluso amenazado de muerte por ellos y ocurren otras series de cosas que le hacen temer por su vida, aunque luego se verá que tampoco es para tanto. Es una familia muy napolitana.

¿Está más enamorado Mateo de Adriana o viceversa?
Creo que Adriana está muy enamorada de Mateo, pero del hombre que es, porque le puede dar una vida intelectual interesante. Adriana esta enamorada de alguien que no tiene nada que ver con el modelo y el rol del pueblo y eso hace muy interesante a Mateo, tiene un magnetismo muy potente. El pánico del doctor es que el personaje de Natalia es muy sensual, muy femenina y eso, seguramente por algún tipo de problema psicológico de Mateo, le aterra.

¿Quién necesita más un psicólogo, Mateo o sus pacientes del pueblo?
Yo creo que Mateo. Es un señor que tiene que abrirse porque está muy trastocado por su realidad, muy obsesivo, muy entregado a su trabajo. Mira a la vida y a la realidad de soslayo como si fuera un mero invitado. Tiene una vida muy monacal y aburrida, un rollo para el resto de los mortales y está pidiendo a voces que le saquen de ahí. De todas formas él tiene que mantener lo que es y lo que vende, sus maneras, sus incordios, su forma de ser… lo bonito de este viaje es que terminarán por ponerle una camisa de cuadros y un pantalón de pana (risas).

¿Acudirías a la consulta del doctor Mateo?
En la ficción y si estuviera en San Martín del Sella no tendría más remedio que ir a su consulta (risas), pero sí porque es un tipo muy profesional, el doctor Mateo no es un medicucho, es un tipo certero, un hombre eficiente, intelectualmente interesante. Es un médico que da con lo que tienes y si no lo consigue investiga y trabaja hasta que lo averigua, no deja nada por imposible. Como médico es un tipo brillante.

Gonzalo de Castro

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Entrevista a Gonzalo de Castro: “Soy un tipo de sonrisa fácil”

Entrevista al actor Gonzalo de Castro.

Hablamos con el actor Gonzalo de Castro y nos ha contado algunas de las cosas más íntimas de su vida. ¿Quieres saber sus aficiones o que hizo con su primer sueldo? No te pierdas esta entrevista exclusiva para los fans de la serie en internet.

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Entrevista a Lulú Palomares : “Me lo paso muy bien trabajando”

Entrevista a la actriz Lulú Palomares.

Abordamos a la actriz Lulú Palomares (Carol en la serie) para preguntarle detalles de su vida y de sus sentimientos. Nos ha confesado que se emociona mucho cuando está entre el público viendo algo que le ha gustado.

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Natalia Verbeke: “La cantidad de turismo que está teniendo ahora Lastres es impresionante”

La actriz interpreta con éxito a Adriana, la profesora de primaria de la serie ‘Doctor Mateo’ de Antena 3.

Natalia Verbeke se muestra encantada con su personaje y con la evolución que a lo largo de esta temporada ha tenido la serie ‘Doctor Mateo’. “El 23 de febrero me llamó César, el productor, para decirme la audiencia y le dije “me has hecho el mejor regalo de cumpleaños”. La actriz cumplió años justo un día antes del estreno de esta comedia.

La serie no sólo se estrenó con un espectacular dato (26,5%), sino que ha sabido mantener el tipo frente a los grandes títulos cinematográficos de La 1 y ha mantenido una audiencia muy fiel a pesar de competir directamente con la serie ‘Aída’ de Telecinco. No obstante, la producción de NotroTV no ha podido mantener los impresionantes resultados de sus primeros episodios.

Natia Verbeke interpreta a la profesora de primaria. Adriana es una mujer con bastante carácter, entregada en cuerpo y alma a su trabajo en la escuela. Mateo le saca de quicio, pero sabe que, en el fondo, es una persona maravillosa e intentará sacarle esa cualidad constantemente: quiere que el doctor sea “normal” de una vez por todas, y que viva más en contacto con sus sentimientos.

¿Qué valoración haces de la primera temporada de ‘Doctor Mateo’?
Estoy muy contenta con la acogida que ha tenido la serie y con el resultado. Creo que a la gente le ha gustado mucho y se ha sentido muy identificada. Yo, como espectadora, me lo he pasado muy bien viéndola y espero que la siguiente temporada sea, incluso, mejor.

¿Qué te ha parecido la reacción del público ante la serie?
Ha sido impresionante, además, el estreno fue el 22 de febrero y mi cumpleaños era el día siguiente. El 23 me llamó César, el productor, para decirme la audiencia y le dije “me has hecho el mejor regalo de cumpleaños”. Fueron impresionantes esos datos de audiencia (4.463.000 teleespectadores y un 26,5% de cuota), esa acogida y que fuera el mejor estreno de una serie en Antena 3 desde 2004, era algo absolutamente impensable. Nosotros confiábamos en la serie, nos encantaba y sabíamos que podía gustar mucho, pero llegar a ese tipo de datos ni se nos ocurría, ha sido increíble.

¿Esperabais una segunda temporada?
Antes de saber el dato del primer capítulo es impensable, porque nunca sabes como puede ir una serie. Por ejemplo, cuando te preguntan en la rueda de prensa de presentación “¿Crees que va a funcionar?”, no se sabe porque hay productos estupendos que funcionan y otros no, por lo tanto no hay un dato del que te puedas fiar. Después de saber el dato de audiencia, pensamos “vamos a esperar al segundo a ver que pasa…” pero el subidón fue tan grande que todos pensamos “aquí hay segunda temporada” (risas).

Habéis situado a Lastres en el mapa, el pueblo está lleno de turistas viendo las localizaciones de la serie.
Es increíble. El otro día me mandó mi hermana un link de una página web donde han hecho una ruta turística en Lastres y hay carteles que indican donde está la casa del doctor Mateo, el colegio… la cantidad de turismo que está teniendo ahora Lastres es impresionante y eso que antes había mucha gente que no sabía ni donde estaba, es algo tan bonito… Es un pueblo que es maravilloso y nos encanta que la gente se interese por él, es fantástico mostrar un pueblo maravilloso que era un gran desconocido.

¿Estás deseando volver a Lastres?
Vamos, no sabes cómo. Estoy deseándolo y espero que podamos grabar en las mismas condiciones porque con la cantidad de turistas que habrá… Es que es un pueblo muy bonito, poder rodar en exteriores es un lujo para nosotros en vez de estar todo el tiempo metidos en un plató. Te levantas y tu ventana da al mar, es una maravilla y una suerte.

¿Cómo ha sido la evolución de Adriana durante la temporada y cómo te gustaría que fuera en la segunda temporada?
No sé cómo será la próxima temporada, eso se lo dejo a los guionistas, que son muy buenos. Creo que Adriana ha tenido en esta primera temporada una evolución bastante grande, empezó como un personaje muy metido en su mundo y en sus cosas pero, de repente hay un factor llamado Mateo que se mete en medio y le desestabiliza todo el mundo que tenía ella tan colocadito. Es una mujer que le encanta salir, conocer gente y estar con quién le apetece y pasa a estar enganchada por una persona. Todavía queda bastante en el último capítulo, en el que habrá un cambio brutal en la vida de Adriana y por eso mismo, no imagino que será de ella en la segunda temporada. Me encantaría que ella no perdiera ese sentido del humor que tiene. Ya veremos que tienen preparados los guionistas.

¿Cuál fue el momento más divertido de este último capítulo?
Recuerdo que en la escena de las vacas pasé tanto miedo… Cuando vi todas esas vacas delante de mí, metida en el sidecar, en esa parte donde no es tan fácil salir, porque Gonzalo lo tenía más fácil estando en la moto y podía salir corriendo sin ninguna dificultad, pero yo llevaba tacones, metida en ese huevo (risas) del que no era nada fácil salir y veía que las vacas se acercaban y pensaba “me van a pisar”. Como las vacas tenían que apartarse para que pasara la moto, el señor que las cuidaba estaba detrás para gritarlas y que se apartaran, pero el hombre no lo conseguía. Al final les dije “por favor, me dejáis a mí” porque al final tenía tanto miedo… Me preguntaron “¿Quieres probarlo?” y les dije que no, que no íbamos a ensayar nada, que rodaran directamente. Al final no veas como salieron espantadas (risas) ¡y para el lado que tenían que salir! y pensé “que ninguna mire para atrás que como vengan hacía mí, de aquí no salgo” (risas). Al final salió genial y a la primera. También fue muy divertida la escena de los disfraces. Yo me disfracé de cerdita, María (Esteve) de Laura Ingalls, de ‘La Casa de la Pradera’, y Lulú (Palomares) de romana era un espectáculo verlas por Lastres durante horas y horas vestidas de esa manera. María me decía que no se podía creer que fuera a acabar la temporada con esas pintas (risas) y lo mismo le pasaba a Lulú. El capítulo tiene momentos duros, pero verlas aparecer de esa guisa le quita intensidad.

¿También tienes amigas/os del alma como le pasa a Adriana con Elena y Carol?
Claro que sí, afortunadamente los tengo. María Esteve es una de ellas y dos amigos más para contarles todo.

¿Te costó mucho adaptarte al papel de una profesora de pueblo?
La verdad es que no me costó mucho. Estuvimos en el pueblo estudiando de que manera se tenía que comportar Adriana porque es muy diferente ser una profesora de un pueblo, que una de una gran ciudad. Creo que todos tenemos un poquito de pueblo dentro por lo tanto no fue tan difícil, además, se vive tan a gusto en Lastres que en seguida te acostumbras y lo difícil es volver (risas).

¿Crees que hay muchos doctores Mateo por los pueblos de España?
No lo sé, en la ciudad seguro que sí y en pueblos, seguramente, creo que hay muchos Mateos por ahí. Es decir, grandes doctores pero con grandes dosis de estrés en el trabajo. Pero hay doctores, profesores… mucha gente que es de esa manera.

 Natalia Verbeke

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Entrevista a Gonzalo de Castro: “Las series de éxito se estiran tanto que se deforman”

Gonzalo

Iba para abogado, pero mientras estudiaba Derecho hacía sus escarceos en la Escuela de Arte Dramático. Al final, ya en quinto de carrera, le arrastró la interpretación. «Me tire a la piscina y las cosas no me han ido mal», dice Gonzalo de Castro, conocido por su papel de Gonzalo en la recordada comedia ‘7 vidas’. Antes y después de aquella serie su carrera se afianzó en el teatro, pero la pequeña pantalla sigue dando buenas oportunidades a los actores españoles y ahora le brinda la posibilidad de dar un giro interpretativo para transformarse en un severo medico protagonista de ‘Doc Martin’, versión española sobre una ficción de éxito en el Reino Unido que se verá en Antena 3 este otoño. La serie se ambienta en un pueblo de Asturias, un acierto según Castro, que reivindica la necesidad de que la televisión retrate la vida rural. Será una de las apuestas firmes para este otoño.

PREGUNTA: Afronta el primer papel protagonista en la televisión, es todo un desafío.

RESPUESTA: Un desafío extraordinario. Después de ‘7 vidas’ yo quería esperar un guión en condiciones y he tenido la suerte de encontrar esta versión de la serie inglesa. En el rodaje se está demostrando que es una serie de altura. El cuarenta por ciento se rueda en exteriores, con lo que el paisaje entrará en la casa. La fotografía es de José Luis Alcaine, con un equipo técnico que viene del cine. Estoy feliz pero temeroso, a la espera de que el tiro no sea fallido.

P: ¿Qué aporta este nuevo doctor al historial de médicos televisivos?

R: Aquí no hay mucha bata ni pasillos, ni demasiada sangre ni urgencias porque hemos intentado contar la otra cara humana de la medicina cuando se traslada a un pueblo. Aquí hay personas, paisaje y paisanaje, con un señor que viene de un quirófano de Nueva York y se traslada al pueblo de su infancia en Asturias, donde tiene sus mejores recuerdos. Viene a hacer de médico de pueblo pero con un traje de Armani, que es muy cómico. La serie viene a integrar el mundo rural en la televisión, lo que cual no quiere decir que estemos rodando con boina.

P: ¿Cuál es la peripecia de su personaje?

R: Es peculiar. Este señor deja el hospital Monte Sinaí de Nueva York donde ejerce como cirujano vascular porque tiene un problema con la sangre, con el quirófano, que se le hace insoportable. Acontece algo que es el detonante de toda la serie.

P: Sobre el papel definen su personaje como un cínico, metódico, intransigente y algo torpe…

R: La torpeza tiene que ver con su estrato sentimental. Es un hombre que se ha dedicado a estudiar y ejercer y es un analfabeto emocional. Está tan atildado de sí mismo, se ha construido un personaje tan duro, tan poco relajado, que hasta que no desembarca en el pueblo no se enamora. Será de Adriana (Natalia Verbeke, la maestra del pueblo)

Humor inteligente

P: Pero esos trazos de personaje cínico podrían conducir a un ‘House’…

R: ‘House’ es más desagradable, aunque ha caído bien a la gente. Además, tiene un despliegue y un virtuosismo alucinante. Esto es otra cosa, como digo cuenta la historia de un pueblo salpicado con un humor inteligente.

P: Qué distinto personaje a la empatía que creaba Gonzalo en ‘7 vidas’. Para el espectador será un cambio rotundo…

R: Para ellos y para mí. Lo que se me ha ofrecido en los tres últimos años tenía un perfil muy parecido al de Gonzalo, porque era lo que había tenido éxito y querían prolongarlo de alguna manera. Este es otro traje.

P: El proyecto puede ser de calidad, pero en la televisión se vive en el filo de la navaja, se puede retirar una serie en dos días si no tiene éxito de audiencia…

R: Es así. Se está haciendo muy buena televisión en este país, pero también muy mala. El nivel de la ficción es bastante aceptable y es una cantera de trabajo extraordinaria. Uno antes casi tenía que huir si decías que trabajabas en la televisión porque no te admitían en el cine. Ahora la televisión tiene un lugar potente; se hace mejor televisión que cine.

P: ¿Hubiera continuado en ‘7 vidas’ de haber continuado la serie?

R: En absoluto. Todo tiene su momento. Ha ocurrido con ‘Aída’, que ahora que se marcha Carmen Machi, debería morir. Llega un momento en que no se sabe qué contar en las series, se estiran tanto que se deforman, se desvirtúan. ‘7 vidas’ tuvo su tiempo y quizá se estiró también un poco. Ninguno estábamos dispuestos a continuar porque llevaríamos un cadáver detrás.

 

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Entrevista a María Esteve: “El Doctor Mateo puede ser un sieso pero es el mejor médico de España”

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María Esteve nos cuenta cómo vivió el rodaje y cómo ve a su personaje en la serie de Antena 3 ‘Doctor Mateo’.
María Esteve interpreta a Elena, una panadera soltera y con un hijo de Lastres, en la serie ‘Doctor Mateo’, que Antena 3 emite todos los domingos a las 22 horas.

Su personajes es tremendista, hipocondríaca e histérica. Pasa la vida cuidando a su hijo Pedro (11 años), siempre temiendo lo peor, siempre asustada de lo que va a suceder. El padre del niño es un misterio que no ha desvelado a nadie.

Elena es amiga de Adriana y Carol, pero a menudo necesita de la ayuda y consejos de ambas para poder llevar la vida entre tanto temor. A esto se le añade un problema médico: tiene asma, y necesita constantemente de su inhalador.

¿Cómo es tu personaje?
Mi personaje en ‘Doctor Mateo’ se llama Elena y, como todos los pueblos tienen que tener una panadera, pues esa soy yo. Ella no es oriunda de San Martín del Sella sino que llegó embarazada porque su familia no la aceptaba. Allí tuvo a su hijo y es madre soltera. Lleva la panadería, su casa, cría a su niño y, además, es parte fundamental de un trío importante en la historia del pueblo que es el de las cotorras (compuesto por Elena, Adriana –Natalia Verbeke- y Carol –Lulú Palomares-). Son las mujeres del pueblo que se reúnen cada semana para despellejar a todo el que pase por allí (risas).

¿Qué tal con Pedro, tu niño en la ficción (interpretado por Rodrigo Castellanos)?
Muy bien, muy grande y muy criado. Antena 3 me ha dado la posibilidad de tener un hijo ya criado y ahí estamos (risas).

¿Cómo fue el rodaje? Tanto en Asturias como en plató.
Fue maravilloso y caótico a la vez. Ha sido una experiencia fantástica porque a mí me gustan mucho las cosas nuevas. En vez de rodar cada capítulo, hemos grabado por un lado las secuencias de exteriores y por otro, las de interiores en Madrid. Por eso digo que ha sido un poco caótico a la hora de planificarte el trabajo, porque igual rodabas por la mañana una secuencia del capítulo uno y luego una del tres, después una del cuatro y en Madrid igual, pero fue muy divertido.

¿Qué tal con tus compañeros de rodaje?
Muy bien, por ejemplo, con Natalia me llevo genial pero ya desde hace muchos años porque es mi mejor amiga. Hemos rodado muchas películas como “El otro lado de la cama”, “Días de fútbol”, “El juego de la verdad”, que es un filme argentino, llevamos un montón de años juntas. A Lulú Palomares no la conocía pero muy bien, habla casi tanto en la vida real como en la serie (risas) y es muy divertida. Hicieron una especie de proyecto con nosotros y nos metieron a todos en un hotel de Lastres donde no teníamos posibilidad de escapar (risas). Ha sido muy bonito porque ha habido mucho compañerismo entre nosotros.

¿Qué fue lo mejor y lo peor del rodaje en Lastres?
Te podría decir que las cuestas, pero yo es que soy muy práctica y utilicé botas de agua en vez de tacones. Es que Elena es una madre soltera con un niño y tiene una panadería en un pueblo asturiano donde llueve y hay cuestas, por lo tanto no se puede permitir ponerse tacones. También es verdad que, por ejemplo, el personaje de Natalia si que requiere ponerse tacones y ella lo ha pasado peor a la hora de subir y bajar esas cuestas de Lastres.

Como María ¿Irías a la consulta del Doctor Mateo?
Sin lugar a dudas, puede ser un sieso pero es el mejor médico que hay en toda España (rias).

¿Y cómo eres tú como paciente?
Yo soy muy buena paciente. Bueno, depende. Si es algo liviano soy muy mala paciente, pero si la cosa es grave, entonces no me quejo. Me porto bien.

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